пятница, 8 февраля 2019 г.

Andrea y Anna en Caras (06/02/2019): “Las palabras de Anna fueron su sanacion”

Tras la enorme repercusión que tuvieron los dichos de la joven sobre su padre Ricardo Biasotti, y su dolor por el bullying, la actriz celebra la valentía de su heredera. Por primera vez ambas accedieron a una entrevista y se desahogaron.

“Cada mañana cuando me levanto y la veo, me parece mentira que haya crecido tanto. Es madura, inteligente, ¡toda una mujer!”
El estudio de televisión de Editorial Perfil está en silencio. A las tres de la tarde sólo se escucha el flash del Director de Fotografía, Federico De Bártolo, que inmortaliza la inconmensurable conexión entre madre e hija. Arriba de la mesa reposa la tapa de Caras con la imagen de Anna del Boca (18), bajo el título: “Renací del rechazo, el abuso y el dolor”, en alusión al maltrato que recibió durante su infancia por parte de su padre Ricardo Biasotti (59). Sentado, al lado de Andrea del Boca (53) y de su heredera, está el autor de la tapa de Anna y Vicedirector de la revista, Héctor Maugeri, quien ahora las entrevista por primera vez juntas. Pero instantes antes de que el reportaje empiece, la actriz le acomoda el cabello a Anna mientras ella mira la portada y se sonroja. “¿Qué le generó verse?”, la interpela el periodista. “Es fuerte… no voy a negar que me da un poco de vergüenza, pero las fotos me encantaron y estoy muy contenta con el resultado”, responde la joven que a los 9 años decidió no volver a ver a “su progenitor masculino” —como ella llama a su padre— por no sentirse querida ni respetada por él. Y mientras Anna habla, Andrea delata su orgullo con sus ojos brillosos. “¡Está hermosa! Soy una mamá súper babosa. Cada mañana cuando me levanto y la veo, me parece mentira que haya crecido tanto. Es madura, inteligente… ¡toda una mujer!”, sentencia la actriz.
Entre sonrisas y miradas cómplices, ambas se muestran relajadas, más allá de las repercusiones que tuvieron las declaraciones de Anna sobre el bullying que padeció en su infancia por parte de Biasotti y de sus compañeros de colegio. “Estoy acostumbrada a que otros hablen de mi familia…de chica escucho y respeto todas las opiniones. Y luego formo mi propio parecer. Nadie cambiará mi pensamiento porque las cosas que dije públicamente las viví en carne propia, no me las contaron. No hablo de lo que no sé. Mamá siempre fue defensora de mi esencia. Ella siempre promulgó mi libertad y me dijo que hablara con él, que lo llamara para su cumpleaños, para el Día del Padre… Yo era la que no quería. La que no sentía esa necesidad”, confiesa Anna luego de la entrevista que compartió con su mamá. “Estoy muy tranquila. Ella sintió que era el momento de contar su historia y siempre voy a apoyar sus decisiones. Sin dudas, las palabras de Anna fueron su sanación”, completa Andrea sobre las razones que llevaron a su heredera a distanciarse de su papá e incluso pensar en tramitar el cambio de apellido. “Desde el minuto cero que me enteré que estaba embarazada decidí respetar su vida y sus elecciones. Siempre traté de que llevase los dos apellidos. Pero con terapia entendí que no puedo ocupar lugares que no me corresponde porque no somos dueños de nuestros hijos, ellos deciden solos. Siento que Anna, a través de la entrevista que realizó en la revista, encontró su propio renacer. Fue como empezar una nueva vida... una vida en libertad, como ella dice. Es la única responsable de sus sentimientos y quiso exponer su corazón a un medio que respeta, a través del vínculo que siempre tuvo CARAS conmigo y con mi carrera. Tras la publicación fue mucha emoción. Personalmente leí la nota en mi casa, en el living, cerca de donde están las cenizas de mi padre. Creo que Nicolás estuvo y está con nosotras, abrazándonos con su amor y su luz. Anna es un alma vieja, así se define. Y por su valentía y sus palabras, lo demuestra permanentemente. Estoy orgullosa de ella, la veo una mujer centrada, con ganas de ser y comenzar una vida sin dolores”, expresó Andrea en la Redacción Perfil.
“Las cosas que dije públicamente las viví en carne propia, no me las contaron. Mamá siempre promulgó mi libertad”.
Allí, madre e hija conversaron distendidas y se emocionaron cuando Maugeri les pidió que miraran a la cámara y cada una le dedicara unas palabras a la otra. “Estoy feliz de ser tu mamá, agradezco a la vida y a Dios que me hayas elegido. Me acuerdo cuando tenías dos años y me dijiste para el Día de la Madre que vos me habías elegido en el cielo arriba de una nube, junto a la virgen, viendo ‘Perla Negra’. Le dijiste: ‘virgencita yo quiero nacer en esta panza’. Me pareció tan tierno que me digas eso ya que conocías esa tira por lo que yo te contaba. Siento que nuestro vínculo es profundo desde antes de que vos vinieras a mi panza... Hemos recorrido un largo camino, muchacha, y todavía nos queda mucho más. Te amo hija”, le dijo Andrea mientras Anna ya no pudo contener sus lágrimas. “Verte me conmueve… nada más lindo que decir te amo y yo te amo un montón, mamá. Siempre conmigo y siempre con vos... siempre juntas como en todas las vidas con tu chaleco antibalas”, concluyó la joven que sanó sus heridas y renació de la oscuridad a través de su propio arcoíris.

“La veo una mujer centrada, con ganas de ser y comenzar una vida sin dolores”.